domingo, 7 de agosto de 2011

Capítulo 7: Noche de olvido

María: Tengo que avisar a mi amiga de que hoy no voy al hotel a dormir.
Sergio: Me parece bien.
María: [Llamando] Mirian,...sí, oye, no me esperéis para dormir, me quedo con Sergio en su apartamento. Mañana os llamo. Un beso.
Sergio: Me alegra mucho haber conocido a alguien como tú.
María: Gracias. El apartamento es muy acogedor y muy bonito.
Sergio: ¿Quieres ducharte?
María: Estaría bien, pero mi ropa está en el hotel.
Sergio: No te preocupes, te puedo dejar alguna camiseta mía.
María: Vale, muchas gracias.
Me indicó dónde estaba el baño. Me duché y salí del cuarto de baño con una toalla que me llegaba por encima de la rodilla. 
Sergio: Que sexy estás. Ahora te saco unos boxers míos y una camiseta.
María: Muchas gracias.
Sergio se fue a su habitación y no tardó ni dos minutos en sacarme lo prometido.
Sergio: Ten preciosa. Es un poco grande, pero te quedará genial como camisón.
Me fui a cambiar, y al salir, Sergio estaba viendo la tele.
María: ¿Qué partido es ese?
Sergio: El Real Madrid-Athletic, va ganando el Real Madrid 2-0
María: ¡Toma!
Sergio: ¿Eres madridista?
María: Sí. Nací en Madrid, me crié en La Rioja, y ahora he vuelto a Madrid ha terminar el instituto con una amiga.
Sergio: Madrid es una ciudad que me encanta. 
María: Es la capital, tiene que ser bonita.
Sergio: Ahí te doy toda la razón, mi niña. 
Me besó, me subí encima suya. Nos fuimos a la habitación. Me quitó suavemente la camiseta, él su polo. Nos acostamos. Al día siguiente desperté abrazada a él.
María: Sergio, ¿sabes una cosa? 
Sergio: Dime mi amor.
María: Gracias a ti, mi corazón ha vuelto a unirse, y tú me lo has robado. Antes estaba echo pedazos. Te amo.
Sergio: Me alegro que seas feliz. Te quiero mucho.
María: Voy a vestirme y a llamar a mi amiga.
Me puse la camiseta, cogí el teléfono móvil y llamé a Mirian.
María: Cielo, ¿qué tal?...Nosotros muy bien. Es un encanto, me ha echo olvidarme de todo. Me he sentido una princesa. Le amo... Vale, ya voy para allí. Hasta ahora.
Sergio: ¿Te vas ya?
María: Sí. Tengo que hacer la maleta. El tren sale mañana temprano. 
Sergio: No quiero que te vayas. 
María: Ni yo dejar de verte. 
Sergio: Quiero que vivas aquí, conmigo. Sé que tienes 16 años, y yo 17, que aún somos menores. Pero como vives con tu amiga, sé que podremos vivir tú y yo. Quédate, por favor.
María: Te prometo algo. Mañana viajaré a Madrid. Pero pronto volveré para estar contigo. Cogeré ropa y lo que necesite, ¿te parece bien?
Sergio: Me parece genial. Mañana estaré en la estación para despedirme.
María: Te quiero. (Me acerqué y le besé) Me voy con Mirian a recoger lo que necesite. 
Sergio: Luego te llamo. 

sábado, 6 de agosto de 2011

Capítulo 6: El post-partido

Todos los jugadores se dirigían al túnel de vestuarios, aunque alguno se quedó para que fuese entrevistado, entre ellos, Sergio Ramos. Nosotras estábamos esperando a Elena. Al finalizar la entrevista a Sergio, se acercó a dónde nosotras nos situábamos.
Mirian: Mírale, que majo. Seguramente vendrá a decirnos algo por ser del Betis, ya verás.
María: No creo que tenga tan mal fondo el chaval.
Sergio: Chicas, veo que sois del Betis.
Mirian: ¿Tienes algún problema?
María: Mirian, déjale.
Sergio: El gol, te lo he dedicado a ti. He visto que llevabais la bufanda del Betis, y de ahí la B que he hecho.[Me señaló] Cuando he salido del túnel y te he visto, me he quedado hipnotizado.
María: Muchas gracias.
A esto que vino Elena.
Elena: Hola chicas.
Sergio: Siento molestaros.
Mirian: No pasa nada, María ahora vengo.
Mirian se fue, y nos quedamos solos Sergio y yo.
Sergio: ¿Te llamas María?
María: Sí, no te gusta, ¿verdad?
Sergio: No me gusta, me encanta.
María: Bueno, casi se me olvida. Enhorabuena por el partido que has hecho. Has debutado genial.
Sergio: Porque tú estabas viéndome. Por cierto, quiero regalarte mi camiseta. Es muy importante para mí, pues con ella he debutado en primera división, y sé que contigo va a estar muy bien cuidada.
María: Muchas gracias.
Vinieron Elena y Mirian.
Sergio: Te invito a que vengas a cenar conmigo, ¿quieres?
María: La verdad es que....
Mirian: Le encantaría.
Sergio: Genial, te recojo de acá a media hora a la salida del estadio. Adios
María: Hasta ahora.
Sergio bajó la escalera y se esfumó por el túnel de vestuarios.
María: Mirian, ¿por qué le has dicho que sí?
Mirian: Sé que a ti te gusta el chaval, y puede venirte muy bien para olvidarte de él. Hazme caso, te lo pasarás genial.
Elena: Sí, y si tiene que surgir algo, ya surgirá. No te preocupes, piensa un poquito en ti.
María: Gracias chicas. Os quiero.
Y nos fundimos en un abrazo las tres.
Mirian: Además hoy estás espectacular.
Elena: Le has vuelto loco.
María: ¿Eso creéis? Bueno, vamos a ir saliendo de aquí, que la mayoría de la gente se ha ido ya.
Mirian: Mucha suerte cariño.
María: Gracias. Voy a ir yendo a la salida del estadio, allí me espera. Os mantendré informadas.
Elena: No hace falta, tú disfruta.
María: Gracias. Adios.
Mirian y Elena se fueron, y Sergio no tardó en salir. Llevaba una polo muy bonito y unos vaqueros bastante elegantes. Además, se había lavado el pelo, y su melena mediana le sentaba muy bien.
Sergio: Hola preciosa.
María: Que guapo eres.
Sergio: Más que tú imposible. ¿Vamos?
María: Vale.
Sergio: Me tienes que perdonar, pero aún no tengo carnet de coche, soy menor. A cambio tengo un quad. Aunque para una princesa como tú no es lo más adecuado.
María: ¿Un quad? Me encantan. Tampoco tengo tanta clase como para no montarme.
Sergio: Ponte el casco que no quiero que te pase nada.
Me llevó a un mesón muy romántico.
Sergio: ¿Sabes? Yo soy de Camas, un pueblo de esta provincia. Mis padres viven allí, pero yo tengo que estar aquí en un apartamento, viviendo solo. A veces se está bien solo, otras necesitas a alguien a tu lado. No puedo irme por los entrenamientos, aunque siempre que puedo me escapo.
María: ¡Vaya!
Sergio: Sin embargo, quiero que tú seas quien me haga compañía.
María: ¿De verdad?
Sergio se acercó y sus preciosos labios rozaron los míos.
Sergio: ¿Te vienes esta noche conmigo?
María: De acuerdo.
Salimos del mesón y nos fuimos a su apartamento.

Capítulo 5: El derbi

Mirian: María vístete, que son las 18:15, de acá a tres cuartos de hora empieza el partido. Tenemos que arreglarnos, y ponernos bien guapas.
María: Me falta el calzado, retocarme un poco y peinarme.
Mirian: Por un día voy yo más lenta.
María: Algún día tenía que ser el primero.
Mirian: Y sonríe, que hoy estás guapísima, y no puedes apagarte por un sinvergüenza que te utilizó.
María: Nunca pensé que podía ser así.
Mirian: Ahora estás más lejos aún de él. Estás en la tierra que a ti te gusta, hazlo aunque sea por mí. Olvídale de una vez, por favor.
María: Si tú me lo pides, así de guapa, tus deseos son órdenes.
Mirian: Así me gusta.
María: Cuando quieras nos vamos, queda poco.
Mirian: Estoy muy nerviosa. Que gane mi Betis es complicado.
María: Pero nada es imposible.
Mirian: Pues allá vamos.
Fuimos andando pues el estadio estaba cerca. Al llegar allí, había muchísima gente, entremezclada unos con otros, unos sevillistas, otros béticos. Mirian y yo llevábamos una bufanda del Betis anudada al cuello. Nos tocó cerca de los banquillos, por eso las entradas fueron tan baratas.
Mirian: María, que esto ya empieza, van a salir los jugadores. Lo malo que por este túnel saldrán los del Sevilla.
María: No pongas pegas, disfruta del partido.
Megafonía: Con el Sevilla debuta un chaval que acaba de subir al primer equipo. Con el dorsal 32 el de Camas no va a dejar pasar ni un balón. Sergio Ramos.
Mirian: Vaya. Ya sale el chaval. ¡Qué jóven! Será como nosotras
María: Sí. (Es monísimo)
Al salir, aplaudió a la afición, y como la mayoría estaba cerca de nosotras noté cómo su mirada venía hacia aquí. Pero a mí seguro que no me había visto entre tanta multitud.
X: Chicas!
María y Mirian: Elena!!
Elena: ¿Ya vosotras que hacéis aquí? Pensé que iríais de compras.
María: Ya sabes que a mí el fútbol me gusta bastante.
Mirian: Y a mí el Betis.
Elena: Bueno, me voy que me quitan el sitio. Luego cuando termine bajo y si eso nos vamos por ahí de fiesta.
María: Vale.
El partido empezó poco después de que Elena se fuese.
Mirian: Vamos mi Betis, marca un golito, por favor, y cállale la boca al debutante, que nosotros valemos mucho más que el Sevilla. Que también somos de la capital Andaluza, leche.
María: Mirian relax, que ahora pareces tú más futbolera que yo. Tranquila que seguro que marcan.
Megafonía: Sergio Ramos corta el ataque del Betis, y sale a la contra. Este chaval tiene un futurazo. Vamos Sergio, haz que ganemos el partido gracias a un gol tuyo. Vamos Sergio, tú puedes.
María: Este chico nos la va a líar. Ya verás.
Mirian: Pues como nos marque,...
María: Es su trabajo.
Megafonía: Sergio Ramos ha forzado un córner, pedazo debut del camero. Centra Jesuli, cabezazo de Ramos y goooooool.
Mirian: Me cago en él.
María: Bueno ahora remontaremos.
Mirian: Eso espero.
Sergio Ramos se acercó dónde estábamos y con sus manos hizo una especie de "B". No sabíamos que significaba. El partido continuó.
María: Cariño relájate. Ya verás. Confía en mí aunque sea sólo una vez en la vida. Remontaremos. Te lo prometo.
Mirian: Pff, no sé.
Megafonía: El Betis ataca de nuevo. El jugador del Betis se encara al portero, remata y gooooool del Betis. Esteban no ha podido parar ese remate con la fuerza con la que iba. A 5 minutos del final del partido el Betis empata.
María: Te lo dije.
Mirian: Me conformo con el empate.
María: Y yo.
Megafonía: El árbitro añade un minuto. Vamos Sevilla remonta.
Mirian: Y una mierda va a remontar. Mucho Betis.
María: Mirian cállate que no vamos a salir vivas de aquí.
Megafonía: El partido ha terminado, empate reñido por ambas partes, y gran debut de Sergio Ramos. Sevilla 1-1 Betis. Hasta el próximo encuentro.

Capítulo 4: Antes del partido.

Despertador: Ring, ring, rong rong, ring, rong,...(8)
María: Mirian despierta, son las 12 de la mañana. Mirian [Gritando] despiértate guapa.
Mirian: Umm, ¿qué hora es? ¿Por qué me despiertas tan temprano? Que sueño.
María: ¿Temprano? Son las 12 de la mañana. 
Mirian: Sí, pero tu teléfono ha empezado a sonar desde las 9, ponía Tomás. ¿Quién es?
María: El de anoche. ¿A las 9? Si nos despedimos a las 6:45.
Mirian: Pues ya ves, no puede estar sin ti ni 2 horas y media. Está enamorado.
María: Calla, que seguramente se habrá equivocado. 
Mirian: Si tú lo dices... Bueno, voy a vestirme. Que ahora ya no puedo seguir durmiendo.
María: En fin... Yo también voy a vestirme. 
Cuando terminamos de vestirnos nos fuimos y bajamos a la recepción del hotel.
María: Quede ayer con Tomás aquí a la 13:30. Estará al llegar.
Mirian: Ahora entiendo tus prisas. Jajajajajaj
María: Mirian, calla anda. 
Tomás: Hola preciosidades. ¿Ella es tu amiga?
Mirian: Sí. Encantada.
María: ¿Qué tal?
Tomás: La verdad que no he pegado ojo en toda la noche, pensando en tus bonitos ojos marrones verdosos. Son preciosos.
Mirian: Os dejo solos chicos, ahora vengo. María, ya sabes.
María: Vale, no tardes.
Tomás: ¿Te incomodo?
María: Para nada, lo que pasa es que, como te dije ayer, hasta hace poco estaba con un chico del pueblo donde yo vivía, pero me contaron que le había pillado líado con su ex. Y le dejé.
Tomás: ¿Le dejaste por lo que te dijeron?
María: No solo por las palabras, sino por las pruebas. Pasé de sufrir, pero lo que no sabía es que ahora sufro mucho más.
Tomás: Que sepas que yo aquí estaré para lo que necesites, ¿de acuerdo? Bueno, se me está haciendo tarde. Luego te llamo. Te quiero
María: Adios.
Tomás se fue, y a los segundos Mirian apareció.
Mirian:  ¿Vamos?
María: Vamos.
Mirian: Y tú, ¿hoy con quién vas en el partido?
María: Pues, sin dudar con el Betis, mis tíos eran de ese equipo y hoy tengo que animarle como si fuesen ellos.
Mirian: Muy bien. Si es que somos almas gemelas. Te quiero mi niña.
María: Y yo a ti, mi torbellina.
Mirian: Mira, que camisetas más chulas. Vamos a entrar.
María: Me encantan, me encantan, me encantan. Vamos a probarnos todo lo que veamos, como en los viejos tiempos.
Mirian: Sí. Que se preparen las de las tiendas. ¿Por cierto, le has dicho al chico este lo que te dije que le dijeses?
María: No, no he tenido valor. Pero olvídalo, pensemos en la ropa.
Mirian: Como quieras.
Terminamos de comprar y fuimos a comer. Estábamos agotadas de recorrernos todas las calles sevillanas. Después de comer regresamos al hotel, nos duchamos y estuvimos descansando hasta antes del partido.

viernes, 5 de agosto de 2011

Capítulo 3: El hotel hispalense

Al bajar del tren vimos que iba a empezar la liga española de fútbol y se iba jugar un Sevilla-Betis al día siguiente en el Sánchez Pijuán.
María: Mirian, mira, va a haber un derbi hispalense. ¿Nos apuntamos?
Mirian: Si quedan entradas por mí genial.
María: Sí. Me encantas.
Mirian: Cuando terminemos de deshacer las maletas, ¿nos vamos por ahí?
María: Vale. Y después de comer, nos vamos de compras.
Fuimos al hotel deprisa y deshicimos el equipaje, nos cambiamos y nos fuimos por el centro de Sevilla.
Mirian: Woala que bonita...
María: Es la Giralda. ¿Ahora entiendes por qué Andalucía para mí es mágica?
Mirian: Pues sí.
María: Pero esto no es nada. ¿Quieres que veamos La Torre Del Oro?
Mirian: De acuerdo.
Se nos hizo tarde y fuimos a comer a un McDonal´s cerca de dónde estábamos. Luego fuimos de compras. A las horas estábamos  bastante cansadas. Nos fuimos al hotel. En la recepción de este vimos que en un cartel ponía:
"Tengo entradas para el derbi del sábado, interesados en las entradas, pregunten por Cristian en la recepción del hotel"
Al verlo, Mirian fue corriendo a la recepción.
Mirian: Hola, ¿está Cristian?
X: Buenas tardes, ¿es por las entradas?
María: Así es.
X: Ahora viene.
Cristian: Hola chicas.
María: Hola, ¿quedan entradas para el Sevilla-Betis?
Cristian: Quedan tres.
Mirian: Genial, y ¿cuánto valen?
Cristian: Diez euros la entrada.
María: Que baratas. Danos dos.
Saque de la cartera los 20€
Mirian: Muchas gracias.
Cristian: De nada, hasta luego.
Subimos a la habitación. Estábamos contentas, pues las entradas habían sido baratas. A eso de las 22:30, que ya habíamos cenado mi amiga me propuso salir por ahí
Mirian: ¿Salimos de fiesta para celebrar que estamos en la ciudad más bonita de España?
María: De acuerdo.Voy a cambiarme.
Mirian: Vale.
A los 15 minutos salí con el vestido violeta que me compré aquella tarde, y esos taconazos que me fueron irresistibles en la zapatería de al lado.
María: Ya estoy.
Mirian: Estas espectacular.
María: Y tú. Hoy seguro que alguno cae.
Mi amiga llevaba uno estampado y unas cuñas preciosas.
Mirian: Bueno, ¿nos vamos?
María: Vámonos
Mirian: Eso de ahí es una discoteca, ¿no?
María: Parece que sí. ¿Entramos?
Mirian: Vale, pero esta vez pago yo las entradas.
María: Como quieras.
La discoteca pertenecía al hotel donde nos alojamos aquellos días.
Mirian: Aquí hay muchos chicos, y bastante guapos, ¿eh?
María: Pues sí, pero podrían bajar la música un poco.
Mirian: Mira ese que se acerca. mm es guapísimo.
María: Ve y habla con él. Ya verás que abiertos son. Yo me quedo aquí terminándome la copa.
Mirian: De acuerdo. Pero de todas formas, ya veras que pronto vuelvo.
María: No te preocupes por mí, ve y disfruta.
Mirian: [Desapareciendo entre la multitud] Vale, igualmente.
X: Hola preciosa.
María: Hola. ¿Quién eres?
X: Me llamo Tomás. ¿Y tú?
María: Yo, María.
Tomás: ¿Bailamos?
María: Bien, vamos.
Estuvimos bailando, riendo y hablando, hasta que vino Mirian.
Mirian: María, ¿nos vamos ya?
María: Como quieras. Ve yendo si quieres a la habtación, ahora voy yo.
Mirian: Bien, hasta ahora.
María: Adios. / [Hablando con Tomás] Bueno, pues ya sabes mi teléfono. Espero tu llamada.
Tomás: Adiós princesa. Eres lo más bonito que jamás he visto. Te quiero preciosa.
Intentó darme un beso, pero yo me aparté.
María: Recuerda, sólo amigos.
Me fui de la discoteca, porque estaba bastante cansada de todo el viaje.
Mirian: ¿Has ligado?
María: He pasado. Se me ha acercado un chico, y me ha intentado besar, pero es que aún le tengo en mi mente.
Mirian: Por Dios, María, inténtalo por lo que más quieras. ¿Tienes su nº de teléfono?
María: No, pero él el mío sí, y hemos quedado en que me llamaría, y si eso quedar a tomar algo, pero como amigos, se lo he dejado bien claro.
Mirian: Tu sabrás lo que haces, pero él no está sufriendo por lo que ha pasado. Él tal vez no te haya olvidado, pero tampoco creo que esté mal.
María: No sé. Bueno, mañana ya hablaremos de esto. Que ahora tengo mucho sueño. Hasta mañana. Que descanses.
Mirian: Adios.

Capítulo 2: Viaje a Sevilla, Un reencuentro inesperado.

Volvimos de compras, y tuvimos que meter más conjuntos en la maleta. Estábamos cansadísimas y decidimos dormir. Al día siguiente viajaríamos a Sevilla y el tren salía temprano.
Nos despertamos a las 5:00 de la mañana, el tren salía a las 7:00 y teníamos que ducharnos, vestirnos y desayunar.
Mirian: María, que sueño, ¿no?
María: Muchísimo, pero que se le va a hacer. En el tren nos dormimos.
Mirian: ¿Tú crees? Si vas con el portátil mucho no vas a descansar.
María: Va en la maleta, no lo cogeré.
Nos duchamos, vestimos y desayunamos.
Mirian: Vale. Ostias...son las 6:20. No nos va a dar tiempo.
María: ¿Hemos cogido todo lo necesario?
Mirian: Sí, corre.
Salimos rapidísimo de casa y fuimos a Atocha en taxi. Por fin cogimos el tren y fuimos hacia Andalucía.
Mirian: María, ¿estás bien? Te veo triste.
María: No me pasa nada, enserio.
Mirian: Te conozco y esa cara es la misma que la de hace pocos días. Estás mal, muy deprimida. Parece que ni siquiera la tierra que a ti más te gusta te hace sonreír.
María: Vale, me has pillado, sigo sin poder olvidarle, es mi continuo pensamiento.
Mirian: Venga levanta el ánimo, no mereces estar así por alguien te que ha hecho sufrir tanto.
María: Pero es inevitable. Voy a intentar dormirme un rato.(A los 20 minutos) Mirian, ¿estás dormida?
Mirian: Que va, no puedo dormirme, estoy pensando en cómo será Sevilla.
María: Pues preciosa, como cada una de las provincias de Andalucía.
X: Hola chicas.
María: Elena, mi niña, ¿qué tal? cuanto tiempo
Elena: Bien y vosotras. Pues ya ves. Por cierto, ¿por qué os vinisteis a vivir a Madrid?
Mirian: Pues porque si estudiábamos aquí 4º de la E.S.O., 1º y 2º de Bachiller, luego si sacábamos todo con notables y sobresalientes con un mínimo de 2 matrículas al curso, pasábamos directamente a la Universidad.
Elena: Anda,...Por cierto María, ayer estuve hablando con tu ex.
Estuvimos hablando de lo que estaba pasando en el pueblo donde antes vivíamos, pero llegó el momento de despedirnos.
Megafonía: Los pasajeros con destino Sevilla capital vayan preparando para su salida. En 3 minutos se desembarca.
Mirian: Bueno Elena, nosotras nos bajamos aquí.
Elena: Yo me voy más al Sur. Llamadme, y hablamos.
María: Vale, adios

Capítulo 1: Propuesta

Mirian: María cielo, deja de pensar ya en él.
María: Ya lo sé, pero para mí fue alguien al que quería mucho y no puedo olvidarle.
Mirian: Debes pensar en otros chicos que merezcan más la pena
María: Ninguno merecerá tanto la pena como él. Le quería, me dio la oportunidad, fui la más feliz del mundo, y ahora...
Mirian: ¿Sabes lo que te digo?
María: Dime...
Mirian: He conseguido unos pasajes para viajar a Sevilla.
María: ¿A Sevilla? Lo necesitaba.
Mirian: Pues por eso mismo. Mañana mismo sale el tren.
María: ¿Mañana? No nos va a dar tiempo a preparar las maletas.
Mirian: ¿Cómo que no? Nos tiene que dar tiempo hasta para ir de compras
María: Voy a ir cogiendo todo lo que necesite para el viaje y cuando terminemos nos vamos por ahí.
Mirian: Perfecto. Yo también voy a empezar.
María: ¿Sabes qué? Me has hecho no recordarle. El viaje me va a venir bien para no verle.
Mirian: Me alegro de que estés mejor.
Teléfono: On the floor...(8)
Mirian: Me llaman. Sí... cuánto tiempo, desde que nos vinimos aquí a Madrid, no he hablado con nadie, ¿qué es de tu vida?...Uiish, me estás sonrojando :$ Bien. Lo que pasa es que me voy mañana a Sevilla, a pasar unos días, a ver si María cambia un poco de aires y se olvida de su ex. Bueno, te dejo que estamos terminando de hacer las maletas. Un besazo guapo.
María: ¿Quién era?
Mirian: Era B. Me ha dicho que le gusto, y que por fin se ha decidido a decírmelo, y que aunque esté algo lejos va a luchar por mí. Y que quiere verme.
María: Te lo dije, desde siempre él te había querido, tenías que haberle pedido antes.
Mirian: Lo sé, pero no quería equivocarme.
María: Ya he terminado mi maleta. ¿Vamos?
Mirian: Vamos.